Por qué
nadie escucha mis gritos
todos están
sordos ante mis súplicas
mi mente
está llena de agujeros vacíos
sola en
la calle andando a tientas
la noche
se cierne en torno a mis pasos
la niebla
se enreda entre mis piernas
y nadie
escucha ya mis gritos
todos vuelven
rápido sus espaldas
siento
la soledad en mis huesos
palabras
huecas salen de sus bocas
el sol
no despierta ante mis ojos
se clavan
en mi carne cristales rotos
de botellas
vacías que dejó un borracho
Viajando
sin rumbo entre los muertos
me siento
morir y explotar por dentro
No hay
una mirada para mi golpeado cuerpo
no hay
una mano que me levante del suelo
y caigo
sin remedio en un pozo negro.